Ventanales de unos 9 metros de ancho, y 4 de alto, abriéndose una vista que se pierde hasta confundir el hielo de las montañas con la luz del sol, y el brillo del mar con el de un cielo también plomizo. Hoy las nubes se pasearon por la bahía, y dejaron una lluvia densa que empapó los musgos y los helechos, y el olor a la madera húmeda inundó el valle. El bosque de hayas humedecidas rodea el salón. Un hayedo que se convierte en una columnata de troncos que se integra en el escenario donde montamos los atriles y las tarimas. A un lado la bahía y un carguero rojo en medio.
Las vistas desde el escenario son privilegiadas.

Hoy ha debutado Sphera AntiQva en América. El público en pié tres veces en el salón principal del Festival Internacional de Ushuaia. UNO de UNO. Dos bises y la entrega del reconocimiento en forma de placa a Sphera AntiQva. En el camerino Moet Chandon. Muchas cosas nos han sucedido hoy por primera vez. El concierto se ha grabado para televisión (4 o 5 cámaras) y forma parte de la celebración del bicentenario de la Independencia de Argentina por parte del gobierno de la nación.
Hemos sido invitados formalmente a volver al festival, y parece que habrá un concierto en Italia este año, a raíz de esta actuación. La verdad es que el equipo está contento. Yo estoy muy feliz.
En la cena, pescado local buenísimo: merluza negra con salsa holandesa y de postre tarta ("torta" acá) de chocolate y dulce de leche. ¿Quién se puede negar? Unos pasos de tango con la directora del festival, una despedida y hasta luego.
Empacamos la ilusión y ponemos rumbo a Buenos Aires.
Somos una realidad. Y es una realidad estupenda. ;)
Comenzamos a subir el cono sur.
Mañana 8 de Abril tocamos en la Manzana de las Luces a las 21h.
¡Hasta pronto Ushuaia!